,

Pensamientos LEEH6

Había cierta atracción mística en aquellas noches de embriaguez y delirio sexual, pero no la suficiente para fraguar una personalidad ficticia ante la que tantos se habían rendido.

.

Lo único que anhelaba era la soledad absoluta, la quietud decisiva de la naturaleza más elevada, la virtud de la poesía menos terrenal que existiera en esta absurda humanidad contaminada.

.

Pero lo que realmente lamentaba era haber existido, pues sabía, con zozobra, que ya no había marcha atrás; que, aunque me matase, eso no borraría mi existencia en el todo universal.

.

Ni siquiera podía ser yo mismo en esta ínfima transición donde la muerte me había sido arrebatada y la vida me había atrapado como a un esclavo. Tampoco conseguía calmar la imperante ansiedad que ocasionaba los constantes trastornos de una mente doblegada por sus propios impulsos indoloros.

.

Olvidarme de mí mismo no era una opción estando vivo; pues muy bien suponía que abandonarse era imposible, que alejarse no era una alternativa en un sitio donde el tiempo era una trampa de la sempiterna mentira.

.

Libro: La Execrable Esencia Humana


Si te ha gustado un poco lo que has leído aquí, puedes apoyarme con un donativo. Con ello, me ayudarás a continuar con mis escritos y también a difundir el mensaje que quiero dar al mundo entero. ¡Muchísimas gracias por tu tiempo!

About Arik Eindrok

Deja un comentario

Previous

Inexactitud Hilarante

Arreboles de Dolor

Next