El Color de la Nada 65
No me arrepiento de nada en mi vida, salvo de una sola cosa: haber vivido. Sí, así es… De haber nacido en un mundo absurdo y corrupto como este, donde la miseria y la crueldad … Leer más
No hay razones para existir
No me arrepiento de nada en mi vida, salvo de una sola cosa: haber vivido. Sí, así es… De haber nacido en un mundo absurdo y corrupto como este, donde la miseria y la crueldad … Leer más
Cada día soporto menos a la humanidad, a la vida y a mí… Ojalá que la muerte me quiera soportar a mí, porque no creo tardar demasiado en llegar a ella a este paso. Lo … Leer más
Claro que, para aquellos pobres diablos cuyas vidas son sumamente obsoletas y que divagan en el más nauseabundo sinsentido, el ridículo acto de procrear parecerá la más grande de todas las maravillas. * Todos a … Leer más
Tratamiento psiquiátrico intenso o suicidarme; ya tan solo me restaban esos dos caminos… Pues definitivamente no veía otra alternativa para el caos absurdo que impera en mi desdichada y humana alma. La desesperación de existir … Leer más
Lo que creemos que somos nosotros mismos no es sino una patética y triste imagen de todo aquello que hemos decidido adoptar con el fin de pretender ser alguien o algo. Es decir, nunca sabremos … Leer más
Ya nada tiene sentido, ¡es lamentable! Quizás, en realidad, nunca lo tuvo, pero al menos antes podía hacer algo que ahora ya no: autoengañarme para creer que sí. Sí, supongo que antes era mucho más … Leer más
Todo muere inevitablemente, esa es la gran y única verdad que el ser se empeña en olvidar a toda costa. Las personas mueren todo el tiempo, la vida es en gran parte un acto de … Leer más
¡Qué horrible y absurda era la vida! Pero más aún lo eran esos pobres diablos que, en su infinita y cruenta ignorancia, se atrevían a proclamar con vomitivo cinismo que la vida era hermosa… Me … Leer más
Tal vez la soledad absoluta es imposible mientras estemos vivos, mientras continuemos sufriendo en esta nefanda realidad. Al final, no importa cuánto escapemos de otros; nunca podremos escapar de nosotros mismos… Y ese, creo, es … Leer más
Llegó el punto en el que soportaba más a las moscas que a las personas, ¡así de inmenso era ya mi odio hacia la humanidad! Y creo que ni siquiera era odio; más bien, era … Leer más