El Color de la Nada 66
Ya casi no me interesa nada, menos yo… ¿Cómo interesarme por mí cuando me odio tanto y odio esta vomitiva existencia en la que me siento como un vil prisionero? ¿A qué más podría aspirar … Leer más
No hay razones para existir
Ya casi no me interesa nada, menos yo… ¿Cómo interesarme por mí cuando me odio tanto y odio esta vomitiva existencia en la que me siento como un vil prisionero? ¿A qué más podría aspirar … Leer más
No me arrepiento de nada en mi vida, salvo de una sola cosa: haber vivido. Sí, así es… De haber nacido en un mundo absurdo y corrupto como este, donde la miseria y la crueldad … Leer más
Ya nada tiene sentido, ¡es lamentable! Quizás, en realidad, nunca lo tuvo, pero al menos antes podía hacer algo que ahora ya no: autoengañarme para creer que sí. Sí, supongo que antes era mucho más … Leer más
Todo muere inevitablemente, esa es la gran y única verdad que el ser se empeña en olvidar a toda costa. Las personas mueren todo el tiempo, la vida es en gran parte un acto de … Leer más
Llegó el punto en el que soportaba más a las moscas que a las personas, ¡así de inmenso era ya mi odio hacia la humanidad! Y creo que ni siquiera era odio; más bien, era … Leer más
Cada vez me parecía más difícil sobrevivir un día más, soportar un día más a otros y hasta a mí mismo; mientras que, por el contrario, la espectral silueta de la muerte me parecía cada … Leer más
A veces, ya no sabía si era mejor o peor sentirme como me sentía; mas cada día era una confirmación mucho más brutal de que seguir viviendo era un tremendo y triste error. Y salir … Leer más
Quien no cree en sí mismo y no tiene la voluntad para atreverse a ser libre, fácilmente es dominado por todo tipo de ideologías o doctrinas impuestas por otros. Esto significa entonces la unión con … Leer más
Conversar con una de esas personas que nunca se callan y que siempre tienen algo que decir no es una buena señal… Hablo de esas personas que siempre tienen una opinión, que parecen ser los … Leer más
Podía hacerme miles de autoengaños, contarme todos los cuentos habidos y por haber o cegarme tanto como pudiera; pero, al final, siempre terminaría, de un modo u otro, torturado por el implacable absurdo de la … Leer más