Pienso en qué acaecerá cuando estemos muertos de verdad
En la pureza con que cobijabas mi maldita y atroz soledad
Los paseos por el desfile burbujeante de satisfacción indolora
La forma en que tu mirada llenaba este cuarto de amor etéreo
.
¡Cuánto no hubiera dado por retenerte un poco antes de conocerte bien!
Quería escucharte siempre desternillándote con tu angelical talante
Aunque fuera víctima del tiempo y del elemento ardiente en mi mente
Siempre admiré tu belleza más allá de toda impura e irreal concepción
.
Pienso que se desvanecerán todos los emplazamientos concurridos
No habrá sitio para los recuerdos tan vívidos de tu boca en la mía
Se esfumaran los recorridos, las comidas, las discusiones, los poemas
Se apagará el galimatías alborozado por estos corazones todavía vivos
.
No sostendrás más mi mano y olvidaremos el querer confluir ahora
Cuando llegue el tiempo de partir no habrá nunca más despedida
Recordaré cuando te conocí y a mi materialidad diste espíritu
Se irán los recuerdos maravillosos de tus cosquillas en mi oído
.
Se irán las reminiscencias, se borrará tu cara al hundir la garra vil
En un tiempo sin medida quedará reducido nuestro mágico desamor
Olvidaremos esta dependencia, seremos víctimas del sinsentido ruin
Perforarán nuestras cabezas al compás del enamorado sin colores
.
Añoro tatuarme tus delirantes besos en el río de las flores desgajadas
Quisiera tanto acurrucarme entre tu pecho y renacer contigo esta noche
En tu última palabra, lágrima, amor o castigo ser yo tu eterno alivio
Observar tus caídas y victorias; sentir tu calor en el frío estío de mi alma
.
La música radiante que tu canto produjo resuena con poder en el amanecer
Me has guiado con cautela suprema al vértigo embebido, me has eclipsado
Solo deseo nacer y morir entre tu cálido y centelleante ser ahora y siempre
Y averiguar, ¡ay!, en qué maldito momento aconteció nuestro triste olvido
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Triste Insania de Amor y Muerte