,

Manifiesto Pesimista 41

Tras haber estudiado cada teoría, haber leído cada libro, haber degustado cada poema, haber reflexionado cada pensamiento, haber analizado cada estudio, haber recorrido cada recoveco de mi alma y haber agotado cada posibilidad en mi terrenal constitución y mi limitada capacidad he podido concluir una sola cosa: nada tiene sentido, mucho menos yo.

*

Siempre que nuestro deseo de vivir, consciente o inconsciente, sea más fuerte que el de morir, estaremos destinados a permanecer en este sufrimiento inicuo que no lleva a ninguna parte y que tan solo nos abruma con su fatídica cotidianidad. Así pues, nuestra única tarea de ahora en adelante debería consistir en disolver ese patético deseo de seguir viviendo, y sobre todo del modo tan inútil y lamentable en el que lo hacemos.

*

Cualquier cosa es posible si nos encargamos de mentirnos todo el tiempo tanto como le mentimos a otros; esa y solo esa es la clave para sobrellevar esta realidad que, ciertamente, parece estar diseñada para ocasionar estados de avanzada esquizofrenia.

*

Ni bien ni mal, tan solo indiferente de una existencia tan absurda como esta y con un increíblemente inmenso encanto por el suicidio; tal era mi estado en los últimos tiempos y sé que sería así hasta mi muerte, puesto que nada de esta sórdida pseudorealidad podría alguna vez atraerme ni un poco.

*

Al fin y al cabo, a esto se reduce la existencia: un montón de basura con muy pocas cosas (casi ninguna) buenas o útiles en el que debemos zambullirnos queramos o no. Y precisamente esta nefanda obligación de vivir es la que hace todo infinitamente más insoportable y ridículo.

*

¡Claro que el ser es estúpido y ruin por naturaleza! ¿De qué otra forma se explicarían sus más atroces y repugnantes comportamientos tales como fantasear con incomprensibles reinos tras la muerte, inventarse absurdos dioses, sentirse la especie más evolucionada, pretender que su patética vida tiene sentido y, sobre todo, enamorarse?

***

Manifiesto Pesimista


About Arik Eindrok

Deja un comentario

Previous

La Agonía de Ser 42

El Color de la Nada 24

Next