La Execrable Esencia Humana 24
Aceptar que se puede amar a una persona y, aun así, fornicar con muchas otras, sería algo demasiado elevado para una criatura tan desgastada e hipócrita como el ser humano. ¡Qué náusea tan intrínseca me … Leer más
No hay razones para existir
Aceptar que se puede amar a una persona y, aun así, fornicar con muchas otras, sería algo demasiado elevado para una criatura tan desgastada e hipócrita como el ser humano. ¡Qué náusea tan intrínseca me … Leer más
Soy suicida porque es el único estado del ser en donde he podido, irónicamente, tener ciertas nociones de lo que significa realmente estar vivo. Cualquier otro carece de sentido y no es sino el espejismo … Leer más
Aislarse del mundo y de los humanos debería ser considerado un acto de amor propio y de divina sensatez. * Si la humanidad continúa esparciendo su putrefacta esencia, es seguro que este mundo supere al … Leer más
En un sillar se recostaba la esperanza por escindirla de mí ¡Cuánto desasosiego ha traído con su inhóspita aparición! Cuando dos colisionan, uno termina por absorber al otro Cuando dos se enamoran, uno termina por … Leer más
Era una mañana cualquiera y en la universidad se respiraba un aire fresco, uno que vivificaba los ánimos de otro día más, de otro rutinario horario y de las clases que nunca dejaban algo más … Leer más
Ese era mi mayor temor, que podría pasarme toda mi existencia elucubrando acerca de las supuestas verdades universales y supremas, pero en el fondo algo me decía que la única verdad por descubrir era la … Leer más
El mayor pecado que comete el mono es reproducirse, prolongar las putrefactas semillas de una especie tan carente de sentido y tan limitada en todo aspecto. Si dios realmente existe, o el diablo, sea de … Leer más
Era una tarde cualquiera, más banal que de costumbre en la humanidad. En una ciudad triste en donde el sol brillaba intensamente y donde por momentos se ocultaba tras la contaminación que diariamente era esparcida … Leer más
Tu llegada cambió todo radicalmente: liberó los sueños y acertijos que, para este menguado ser, habían quedado opacados por un supuesto destino. Las llaves fueron entonces conferidas en el ocaso suicida y el umbral fue … Leer más