El Color de la Nada 64
Cada día soporto menos a la humanidad, a la vida y a mí… Ojalá que la muerte me quiera soportar a mí, porque no creo tardar demasiado en llegar a ella a este paso. Lo … Leer más
No hay razones para existir
Cada día soporto menos a la humanidad, a la vida y a mí… Ojalá que la muerte me quiera soportar a mí, porque no creo tardar demasiado en llegar a ella a este paso. Lo … Leer más
Lo que creemos que somos nosotros mismos no es sino una patética y triste imagen de todo aquello que hemos decidido adoptar con el fin de pretender ser alguien o algo. Es decir, nunca sabremos … Leer más
Llegó el punto en el que soportaba más a las moscas que a las personas, ¡así de inmenso era ya mi odio hacia la humanidad! Y creo que ni siquiera era odio; más bien, era … Leer más
¡Cuán brutal y anonadante es ese momento en que nos percatamos de que jamás volveremos a vivir de nuevo determinado suceso! Pues la vida es como un viaje solo de ida, sin retorno y sin … Leer más
Cada vez me parecía más difícil sobrevivir un día más, soportar un día más a otros y hasta a mí mismo; mientras que, por el contrario, la espectral silueta de la muerte me parecía cada … Leer más
A veces no puedo ya dejar de pensar en lo hermosamente perfecto que sería dormir para nunca más volver a despertar; es como una especie de extraña algarabía la que me invade en tales momentos … Leer más
Conversar con una de esas personas que nunca se callan y que siempre tienen algo que decir no es una buena señal… Hablo de esas personas que siempre tienen una opinión, que parecen ser los … Leer más
Y, cuando finalmente pude aislarme de casi todas las personas, lugares y actividades, me di cuenta de que el problema, en efecto, era yo. No solo me resultaba imposible soportarme por mucho tiempo, sino que … Leer más
¿Acaso habría inconveniente alguno si esta noche colocase una preciosa bala en la pistola; colocara entonces el frío metal en mi cien y luego, con el más desbordante despliegue de raciocinio al que pueda ser … Leer más
Precisamente el gran problema era siempre ese: que yo ya existía. Me gustara o no, lo odiara o no, me divirtiera o no, me deprimiera o no… Al fin y al cabo, no tenía importancia … Leer más