El Color de la Nada 58
¡Qué horrible y absurda era la vida! Pero más aún lo eran esos pobres diablos que, en su infinita y cruenta ignorancia, se atrevían a proclamar con vomitivo cinismo que la vida era hermosa… Me … Leer más
No hay razones para existir
¡Qué horrible y absurda era la vida! Pero más aún lo eran esos pobres diablos que, en su infinita y cruenta ignorancia, se atrevían a proclamar con vomitivo cinismo que la vida era hermosa… Me … Leer más
No importa lo mucho que lleguemos a amar u odiar a alguien, la muerte se encargará de hacernos olvidar tales traumas (y muchos más) de manera definitiva. * En realidad, casi ninguno de nosotros quiere … Leer más
En tu cuerpo nacieron y murieron todos mis deseos, pues desde entonces no he vuelto a sentir una atracción similar por nadie y no creo volver a sentirla. Tú inspirabas a mi alma, tus labios … Leer más
Si siempre me guiara por completo por la razón, muy probablemente nunca habría escrito ni una sola palabra. Y es que yo no proclamo, a diferencia de tantos otros ingenuos, tener la verdad. Todo lo … Leer más
¡Qué horrible era ser yo! En verdad, ¡demasiado horrible! Pero, si había un consuelo para tan insoportable condición, era pensar en lo infinitamente más horrible que resultaría ser alguien más; sobre todo, uno de esos … Leer más
La vida en sí es ya una absoluta tortura, pero el ser, mediante todo tipo de absurdas y asquerosas ideologías, doctrinas, leyes, normas, guerras, tecnologías y demás, se ha encargado de hacer de esta tortura … Leer más
Podía hacerme miles de autoengaños, contarme todos los cuentos habidos y por haber o cegarme tanto como pudiera; pero, al final, siempre terminaría, de un modo u otro, torturado por el implacable absurdo de la … Leer más
Todas las personas siempre buscarán, de un modo u otro, influenciarnos tontamente; o, peor aún, contaminarnos con su pestilente esencia y mundanas perspectivas. Y esto es así dado que, lamentable, casi todas las personas de … Leer más
Dejé ir a la persona que creía era el amor de mi vida… También renuncié a cualquier posibilidad de ser feliz o de sentirme bien durante un largo tiempo. ¿Por qué, entonces, habría ahora de … Leer más
Precisamente me sentía mal por eso: por relacionarme con personas cuyas miserables y patéticas vidas no podían serme más indiferentes, y cuyas nauseabundas presencias me asqueaban hasta el tuétano. Pero ¿qué podía hacer? ¿No era … Leer más