El Extraño Mental XXXVII
El rayo del sol entraba por la ventana, aunque no recordaba que hubiera alguna. Lo primero que sentí fue un intenso y desgarrador dolor de cabeza, como nunca en mi vida. Suspiré e intenté enderezarme, … Leer más
No hay razones para existir
El rayo del sol entraba por la ventana, aunque no recordaba que hubiera alguna. Lo primero que sentí fue un intenso y desgarrador dolor de cabeza, como nunca en mi vida. Suspiré e intenté enderezarme, … Leer más
Es fácil suicidarse cuando sinceramente se está dispuesto a morir, pero he llegado a colegir que los suicidas siempre conservan, hasta el último momento, una sutil chispa de esperanza y arrepentimiento en aquello que pregonan … Leer más
Mis elucubraciones fueron interrumpidas por Selen Blue, quien me pulverizaba con una mirada trastornada. Yo sabía, sin embargo, que todos éramos como ella. No solamente seres hambrientos de dinero y sexo, sino inclinados a cometer … Leer más
Selen Blue pareció ignorar mi pregunta. Solo sabía que nunca a nadie le había hablado de esto, pero me dio la impresión de notar en ella una ligera expresión de dolor combinada con cierta felicidad … Leer más
“Yo, que tantas veces había deseado fornicar y que me había mantenido, por alguna razón igualmente absurda, virgen hasta ese momento, ahora no era capaz de conseguir una simple erección. Pero ¿por qué? ¡Que el … Leer más
Nunca fuimos el uno para el otro, nunca estuvimos destinados a estar juntos. Lo único que ocurrió entre tú y yo fue que nos engañamos lo suficientemente bien como para creer que el amor podía … Leer más
Siento el sublime abrazo del letargo implacablemente Expando sus alas y envuelvo la esencia magnificente Embriago tu boca con el límpido néctar de mi alma Alejo la amargura y descompongo el infinito en mi ser … Leer más
Me quedé mirando a Akriza con una profundidad que me anonadó. Sus palabras sonaban tan conmovedoras y contradictorias que no terminaba de entenderlas por completo. Me decía que aquella marca me hacía distinto al rebaño, … Leer más
Para intentar cambiar esta miseria se podría empezar por destruir algunas cosas: la religión, los gobiernos, las industrias, las compañías, los bancos, los espectáculos, los deportes, la música, el cine, la televisión, los automóviles, las … Leer más
Pero todo eso era verdadero solo en mi mente, en mi mundo intrínseco, como tantas otras cavilaciones que embotaban mi percepción. Akriza me gustaba y no solo para hacerla mía durante la noche, sino para … Leer más