Romántico Trastorno 23
Es tal vez igualmente espiritual el embriagarse o hundirse en la decadencia que fingir pureza y virtud. En cuyo caso, estas últimas no son sino símbolo de un conjunto de falsas doctrinas y/o ridículas normas … Leer más
No hay razones para existir
Es tal vez igualmente espiritual el embriagarse o hundirse en la decadencia que fingir pureza y virtud. En cuyo caso, estas últimas no son sino símbolo de un conjunto de falsas doctrinas y/o ridículas normas … Leer más
Aquellas tardes silenciosas en mi triste habitación, tirado en la cama, brutalmente ebrio y anhelando el suicidio con todo mi ser eran una inaudita tortura; mas eran, al mismo tiempo, las más deliciosas oportunidades para … Leer más
Eso era lo que me siempre atormentaba: que sabía a la perfección lo miserable y fútil que era la vida, lo ridículamente intrascendente de cada acto y lo absurdamente ínfimo de cada momento. No obstante, … Leer más
Era inútil intentar cambiar este mundo y todavía más fútil resultaba intentar hacer reflexionar a sus patéticos habitantes; a seres cuyas mentiras eran tan recalcitrantes que ya ni siquiera se acordaban de que existía la … Leer más
Nada más contradictorio que dos personas jurándose fidelidad eterna. Pero ¿qué puede esperarse de una raza retrógrada y adoctrinada como la humana? No está aún a la altura para comprender que la auténtica naturaleza del … Leer más
Llovía, pero ya no era tan malo; no hoy que había decidido poner fin a este sacrilegio existencial. Normalmente, los días lluviosos me deprimían aún más que la vida, pero hoy ya no. Incrustaré lentamente … Leer más
Ya solo el sueño significaba algo, pues solo él me proporcionaba un mínimo descanso de esta nefanda y putrefacta realidad; aunque, ciertamente, lo que yo añoraba era el descanso eterno. No sabía cómo ni por … Leer más
El mundo que habitamos hoy en día es más bien el lugar donde uno puede ser un títere adoctrinado, adorador de las más falsas y absurdas ideologías y, aun así, ser considerado un personaje digno … Leer más
Te vi detrás de las cortinas ensangrentadas sonriendo tan mágicamente Eran tus afilados miembros los que me incitaban a recordarte nuevamente Pero no en la carne, no en este triste matiz que es la humana … Leer más