La Cúspide del Adoctrinamiento XXV
Lezhtik no podría creer lo que estaba escuchando, viendo, viviendo incluso. Parecía todo tan irreal, todo iba en contra de lo que leía, escribía y hacía. Era justamente la forma en la que el humano … Leer más
No hay razones para existir
Lezhtik no podría creer lo que estaba escuchando, viendo, viviendo incluso. Parecía todo tan irreal, todo iba en contra de lo que leía, escribía y hacía. Era justamente la forma en la que el humano … Leer más
No te vayas todavía, tan solo tenme un poco de compasión. No sabes en lo que se convertirá a partir de ahora mi vida sin tu compañía: en el comienzo de la perdición que culminará … Leer más
No te asustes cuando vislumbres la crueldad y el sadismo del resto, mejor pregúntate qué harás cuando descubras hasta dónde podrías llegar si te atrevieses a liberar tus pensamientos más profundos y sombríos. Tal vez … Leer más
Odio más que nunca mi vida, todo parece aún más absurdo y patético que antes; en especial, yo mismo. Odio este maldito cuarto, estas malditas calles, esta maldita ciudad; odio las malditas personas que diariamente … Leer más
Era evidente que las personas y su modo de vivir se habían tornado en un sinsentido. Desde que el nuevo orden había comenzado, desde que esos seres reptiles habían usurpado la dirección y habían tomado … Leer más
A Lezhtik se le congeló la piel. Recordaba que ya antes Paladyx había mostrado un comportamiento similar, en una de sus visitas al bosque, cuando solían ser mejores amigos. En esa ocasión igualmente se había … Leer más
Eras la eternidad que vivía en mi alma (aún humana) y también la quimérica esperanza que me había sido robada, pero todo eso no es ahora sino el frágil y melancólico recuerdo de un pobre … Leer más
Vivía esperando la más mínima muestra de amor y cariño, pero solo de ti, pues ninguna otra estrella podría jamás igualar tu sublime brillo, pero es inútil, pues jamás serás para mí. * ¿Qué más … Leer más
La única pelea que se pierde realmente es la de abandonarse a sí mismo y despreciar la verdad personal para adoptar la estupidez y la insulsez que imperan en el común rebaño. Una vez que … Leer más
Es ya la madrugada, otra vez estoy solo y sosteniendo en mi mano la única forma que conozco para librarme de esta equívoca e infernal existencia no solicitada. En esta prisión abismal se ha marchitado … Leer más