Obsesión Homicida 30

El obsesivo homicida toca de nuevo las campanas del fuego eterno, mismas que han de reducir al vacío este mundo pestilente de sentimientos ya muertos. La osadía del blasfemo mono ha ofendido a los dioses … Leer más

Fatalidad

El amor humano no servía de nada; era una absoluta blasfemia, una inutilidad infinita, una irónica estupidez. Se suponía que por rozar el cuerpo con alguien más e intercambiar algunos fluidos ya era esto un … Leer más

La Esencia Magnificente XVIII

Fue entonces que el tiempo se sintió distinto para Leiter, cuando sospechó que se hallaba preso en su interior, pero no lograba algo más que expeler un eco mortecino. Fuera de él estaba ese mundo … Leer más

La Execrable Esencia Humana 30

Quizá los dioses amen a los suicidas, sobre todo a los jóvenes, porque pueden aceptar tan sublimemente la verdad antes de caer en el nefando absurdo de la existencia. Y quizá solo ellos puedan experimentar, … Leer más

Mi adoración

Y lo que comenzó como una críptica locura aquel día donde por vez primera tuve la dicha de rozar tus etéreos labios y de escuchar el sibilino melifluo de tu voz, se ha convertido en … Leer más

La Esencia Magnificente XVII

El doctor Lorax se tiró al suelo, pues los gritos estruendosos de Leiter lo aturdían todavía más que su propio dolor en aquella dualidad malsana que luchaba por gobernar su cuerpo. Parecía como si dos … Leer más

Corazón Helado

El corazón crujió al abrirse el lecho de la vida, sentí el quiebre funesto Divagando y pudriéndome en esta decadencia, olí a la quimera fluorescente Fulminaste mis impulsos con un solo golpe, perdí la consciencia … Leer más

El Halo de la Desesperación 19

Ni siquiera importa saber quiénes dominan el mundo en realidad, pues es una obviedad que cualquiera en su lugar actuaría de igual manera. El poder, el sexo y el dinero, que son los principales pilares … Leer más

Amor Delirante 30

Cuando te conocí no sabía en lo que me metía, pues me perdí mí mismo en tu inmarcesible interior, en tu alma llena de colores y sonidos que me cautivaban sin parar. No obstante, ha … Leer más

Tu boca

El canto suena ya y posiblemente la mañana me encuentre entre la sangre y la agonía con que escribo estos últimos versos, pero he de confesarte que solo morirá mi cuerpo, pues mi alma se … Leer más