Catarsis de Destrucción 52

Los lamentos están de más, no hay ninguna explicación que resulte ahora convincente. Y, aunque esto me destroza, debo aceptar que sí, que este es el hasta nunca para dos almas tan rotas y desgastadas … Leer más

Catarsis de Destrucción 51

Si pudiera hacer que te quedaras conmigo solo una maldita noche más, podría entonces sonreír tontamente hasta el fatídico amanecer y, así, sentir que mi existencia no es tan sombría y absurda sin ti. * … Leer más

Catarsis de Destrucción 50

Tuve que asesinarla aquella noche, no tenía otra opción. La verdad es que no podía permitir que su inefable belleza perteneciera a alguien más ni que su ínclito cuerpo fuese auscultado por un simple mortal. … Leer más

Catarsis de Destrucción 49

No vale la pena hacer absolutamente nada desde el momento en que comprendemos que nada tiene sentido en esta pestilente existencia. Y es que de nada sirve intentar salvar todo aquello que, como nosotros mismos, … Leer más

Catarsis de Destrucción 48

Si pudiera volver atrás, indudablemente mataría a mis padres, pues solo así podría poner fin a esta delirante paradoja existencial de infinito sufrimiento. Y es que ya nada me importa ni nada quiero, nada sino … Leer más

Catarsis de Destrucción 47

Mientras exista la asquerosa raza humana, el mundo jamás será un buen lugar para vivir. Nosotros somos el inconmensurable error que ha infestado este planeta y no existe ya cura alguna para ello sino el … Leer más

Catarsis de Destrucción 46

¡Por favor, yo ni siquiera quería nacer! ¿Por qué asumen que querría ser algo o hacer algo con mi vida? ¡Déjenme en paz con mis escritos suicidas y mis delirios existenciales! O ¿es que acaso … Leer más

Catarsis de Destrucción 45

¿Quién iba a imaginar que el mono parlante llegaría tan lejos en su patético divagar por este caótico universo? ¿No es acaso ya tiempo de que se extinga tan repugnante e impía criatura para abrir … Leer más

Catarsis de Destrucción 43

Recuerdo que su rostro, plagado de imbecilidad, me hartaba tanto como la existencia misma. Quería que la amara, pero ¿es que acaso no podía entender que yo ya no podía amar a algo humano? Y, … Leer más