Catarsis de Destrucción 02

Sabíamos que los corazones cambiaban, que los sentimientos eran extraños. Lo que no imaginábamos era el avasallante dolor que nos produciría este amor y la forma tan trágica en la que se despedazaría lo único … Leer más

La Execrable Esencia Humana 53

Los días seguían su curso, pero yo ya no esperaba nada de nadie, menos de la existencia. No creía en nada, mucho menos en mí, y no me hacía falta. Estaba raro, harto de todo … Leer más

El Halo de la Desesperación 42

El embriagarse cada noche con mujerzuelas y juegos, en compañía de seres igualmente decadentes, no era un pecado de ningún tipo, siempre y cuando se consiguiera, cuando se estaba en su imponente y atroz dominio, … Leer más

Encanto Suicida 52

La supuesta gran lógica humana es tan solo la más cómica caricatura de la verdadera sabiduría. Todos nuestros razonamientos son tan limitados y carecen de fundamento desde que nuestra propia naturaleza está torcida y resulta … Leer más

El Halo de la Desesperación 41

El amor puede ser solo una estupidez, sobre todo el nuestro; pero al menos conocerte ha tenido para mí más sentido que cualquier otro instante absurdamente vivido. Y haber besado tus labios ha sido, para … Leer más

Obsesión Homicida 51

Lo mejor sería nunca enamorarse de nadie ni tampoco autoengañarse con esa patraña del supuesto amor humano, pues ambas cosas terminan por pudrir el enigma que en un comienzo originó el choque de emociones y … Leer más

El Halo de la Desesperación 40

Pensaba en aquella mujer con la que me enredé absurdamente la última noche, en cuyos labios aterricé con estrépito y cuyo fantástico cuerpo devoré sin clemencia. Ese ser al que supuestamente creía amar tan solo … Leer más

La Execrable Esencia Humana 50

Si tan solo hubiera un motivo para continuar existiendo, si únicamente tuviera el deseo de luchar por algo o alguien. Pero ¿para qué? ¿Cuál sería el objetivo? ¿Con qué fin pretendería volver a autoengañarme tan … Leer más

Amor Delirante 50

No voy a negar que te extraño demasiado al despertar y no voy a decir que no me hace falta tu peculiar calor antes de dormir. Mentiría si te dijese que estoy bien y que … Leer más

La Execrable Esencia Humana 49

El mundo, la humanidad y todo lo derivado de ella, incluyéndome, no hacían otra cosa sino asquearme hasta el punto de pensar solo en la muerte como el único remedio a tan atroz desvarío. Y, … Leer más