El Extraño Mental XX
Y bueno, toda esa mierda era pasajera. Yo era indiferente ante lo bueno y lo malo, llevaba la marca de la dualidad. Decidí salir, aunque grande fue mi sorpresa cuando, al bajar las escaleras, me … Leer más
No hay razones para existir
Y bueno, toda esa mierda era pasajera. Yo era indiferente ante lo bueno y lo malo, llevaba la marca de la dualidad. Decidí salir, aunque grande fue mi sorpresa cuando, al bajar las escaleras, me … Leer más
Yo, en mi experiencia, adoraba dormir, y detestaba tener que ponerme en marcha, siempre para realizar las mismas acciones. Esto era tan inexplicable, tan absurdo y funesto, que el hecho de observar a los monos … Leer más
El tiempo entre nosotros se esfumó, al igual que la extraña magia que centelleaba en el cielo sempiterno de nuestros tristes corazones. Algo en el interior se desgarró, se quebró en mil pedazos y tal … Leer más
La senilidad de la creatividad humana al fin cedió, todo terminó La muerte vino desde su reino y arropó al desdichado, le consoló Y los que habían sido partidarios del sinsentido también se alegraron Gustosos … Leer más
Claman los superiores por la exegesis de los funestos mortales Añorada tierra prohibida, plagada de estultos y vacíos animales Sempiterno sufrimiento se ha cernido sobre los corceles inanimados Que el mundo desató cuando aceptó la … Leer más
Llega la pueril formación de desperdicios insoportables a los cielos extraños Perentorias medidas deben adoptarse para reprimir la exégesis pringosa Solo una cosa, un mensaje que jamás alcanzó su destino cruelmente imaginado Al haber fallado, … Leer más
Ciertamente, había enloquecido. Me parecía como si todo aquello no fuese sino un sueño. La verdad es que no existía ninguna cosa que probara lo contrario. La vida humana era insulsa y anodina, pero ni … Leer más
No sé si realmente los seres humanos han desarrollado tan avanzado grado de estupidez, arrogancia y presunción como para suponer que sus miserables acciones tienden hacia un fin determinado, pero es cada vez más aborrecible … Leer más
Al fin volvía a mi hogar, a mi sucio y horripilante departamento en el segundo piso de la calle Miraluz. Ciertamente, había algo de repugnante en el hecho de salir a la calle y mirar … Leer más
Mamá tocó mi hombro indicándome que ya había comprado todo lo que necesitaba y que podíamos, al fin, regresar. Luego de comer papá se la pasó mirando la televisión y durmiendo, particular atención dedicó al … Leer más