Te quiero demasiado

Te quiero más que todo, más que nunca, más que a cualquiera. Sí, yo te quiero a ti tal cual eres, en tu faceta más magnificente y en la más deprimente. Te quiero por ser … Leer más

Tú no vales nada

El bello réquiem de la muerte ya se escucha cada vez más cerca Estas paredes frías no ofrecen un consuelo para tanta agonía Las ventanas no permiten ya que se ilumine mi miseria un poco … Leer más

Lo oscuro

Me percibo, pero ya sin alma, ya sin ser yo, ya sin deseos de salir y comenzar a vivir otra vez. Hace mucho que los deseos de sonreír me abandonaron, que en esta pestilente tumba … Leer más

La tormenta

Ya solo el sueño significaba algo, pues solo él me proporcionaba un mínimo descanso de esta nefanda y putrefacta realidad; aunque, ciertamente, lo que yo añoraba era el descanso eterno. No sabía cómo ni por … Leer más

El laberinto

El laberinto de nuevo aparece, las consecuencias no son buenas. La desfragmentación me enloquece y cualquier intento por escapar sería una tontería. Entre las raíces del olvido me desparramo y me cuelgo una y mil … Leer más

Rosas secas

Te vi detrás de las cortinas ensangrentadas sonriendo tan mágicamente Eran tus afilados miembros los que me incitaban a recordarte nuevamente Pero no en la carne, no en este triste matiz que es la humana … Leer más

Imposibilidad

Mi falso amor, ni único amor. Mi amor platónico, mi amor imposible. Sí, yo te contemplaba cada día con la misma ilusión, con la misma estupidez de quien sabe que añora algo que jamás podrá … Leer más

No hay novedades

No, no hay nada nuevo. No hay nada, en realidad. Nuevamente me asomo por la ventana y miro los mismos edificios, las mismas casas, las mismas personas que sonríen estúpidamente y cuya ignorancia y felicidad … Leer más

Última esperanza

La siniestra faceta de mi lóbrego interior volvía de nuevo para emanciparme Los rugidos de aquella sombra parecían no concederme ni un momento La blasfemia de existir desfragmentaba cada átomo de mi cuerpo putrefacto No … Leer más

El Halo de la Desesperación 26

No creía haber enloquecido y, de hecho, aún no lo creo así. ¿Cómo podía comprobarlo? ¿Acaso no era estar loco algo similar al comportamiento de aquel rebelde que no sigue los patrones de la sociedad … Leer más