El Extraño Mental XXXIII

Y sí, las cosas continuaban con ese matiz absurdo. Pese a todo, me sentía cobijado por estar en aquella taberna de mala muerte, ebrio y sin deseos de vivir. Ojalá que todo acabase esa misma … Leer más

El Extraño Mental XXXI

Y así, se dispuso a contarme su historia, tal como lo había hecho Volmta. No sé por qué razón, pero me sentía inclinado a escucharlo, algo en sus labios comenzaba a despertar una llama hasta … Leer más

Lobreguez irracional

Paredes de la desgracia, palabras emanadas de cervales bocas sin falacia Una verdad que escurre de las fulgurantes disquisiciones supremas Y una infinidad de dilemas distorsionados con cada humano nacido ¿Es una enfermedad o solo … Leer más

El Extraño Mental XXVIII

Así fue como salí con Lary. Noté que le había confesado a la señora Dejon, aquella exprostituta que más tarde, ya entrando en su vejez, se había hecho al cristianismo y se creía una santa, … Leer más

El Extraño Mental XXVII

Mientras yo proseguía con mi estado inmutable y casi suicida en el que la supuesta dualidad con la que estaba marcado me torturaba cada vez con mayor vigor, resultó que al condominio putrefacto donde me … Leer más

El Extraño Mental XXV

Me hallaba en un ataúd a punto de ser enterrado, aunque aún estaba vivo. Sabía que estaba vivo en los términos que me habían sido inculcados para comprender tal condición. No obstante, algo se sentía … Leer más

El Extraño Mental XXIV

Me quedé mirando a Akriza con una profundidad que me anonadó. Sus palabras sonaban tan conmovedoras y contradictorias que no terminaba de entenderlas por completo. Me decía que aquella marca me hacía distinto al rebaño, … Leer más

Abyección eterna

Venía y se escondía, cual trémula percepción doblegada ante el fangoso mundo Inmundo, avaricioso y egoísta eran los términos precisos para definir la naturaleza vil Y era ella a la que desconcertado rendía tributo cuando … Leer más

El Extraño Mental XX

Y bueno, toda esa mierda era pasajera. Yo era indiferente ante lo bueno y lo malo, llevaba la marca de la dualidad. Decidí salir, aunque grande fue mi sorpresa cuando, al bajar las escaleras, me … Leer más

Envenenamiento

Cuando hacia mí extendías tus brazos para envolverme con ellos, era como si una parte del tiempo pudiera finalmente hacer reposar mi derruido espíritu. Porque cuando sonreías de ese modo no quería que pararas nunca, … Leer más