Odiando tu ausencia
Odio más que nunca mi vida, todo parece aún más absurdo y patético que antes; en especial, yo mismo. Odio este maldito cuarto, estas malditas calles, esta maldita ciudad; odio las malditas personas que diariamente … Leer más
No hay razones para existir
Odio más que nunca mi vida, todo parece aún más absurdo y patético que antes; en especial, yo mismo. Odio este maldito cuarto, estas malditas calles, esta maldita ciudad; odio las malditas personas que diariamente … Leer más
Estaba seguro de que, al suicidarme, no tendría nada que perder… Todo lo que quedaba era tan solo el despampanante malestar de continuar viviendo en un mundo cuyas razones nunca comprendí; y en cuya infamia, … Leer más
Congelado y destinado a la miseria de mi propia raza decadente He escombrado hasta lo profundo del infierno para hallar una oración Una sola me bastaría para sucumbir a la esperanza de proseguir Aunque bien … Leer más
En su cubículo, el profesor Fraushit lucía preocupado. Se había enterado de lo ocurrido con los miembros del club de los soñadores declarados, y para nada creía estar seguro en la facultad. De hecho, había … Leer más
Una vez en su habitación, Paladyx reflexionaba sobre los últimos hechos, le parecía increíble pensar en los giros que había dado el asunto. A nadie más aparentemente le importaba que tres estudiantes hubiesen muerto en … Leer más
La única pelea que se pierde realmente es la de abandonarse a sí mismo y despreciar la verdad personal para adoptar la estupidez y la insulsez que imperan en el común rebaño. Una vez que … Leer más
Es ya la madrugada, otra vez estoy solo y sosteniendo en mi mano la única forma que conozco para librarme de esta equívoca e infernal existencia no solicitada. En esta prisión abismal se ha marchitado … Leer más
Y estos deplorables vínculos se encasquetan en nuestras mentes al comienzo del adoctrinamiento, cuando somos absolutamente susceptibles a este tipo de estupideces. Así, creceremos creyendo que, en verdad, la familia lo es todo, que debemos … Leer más
Extraño la dulce sensación que producía el roce de tus acendrados labios con los míos y extraño, sobre todo, sentir el calor que desprendía tu cuerpo cuando aún estabas viva. Pero no importa, pues incluso … Leer más
Y, cuando te marchaste, me quedé únicamente con mi amarga soledad. Y así le fui perdiendo el gusto a las pocas cosas que aún me hacían permanecer aquí, pues todas estaban ligadas a ti. Y … Leer más