Mitológico Erotismo

Cuando observé el resplandor en tu cuerpo, de inmediato se estremecieron mis miembros más representativos. Y es que me enloquece saborear tu saliva espesa y embriagante que se esparce en mi boca cuando tus labios … Leer más

Corazones Infieles y Sumisos XI

Alister continuaba endiablado, como absorto, como si su anterior yo hubiese sido reemplazado y diseminado por una entidad sexual incontrolable. Besaba a Cecila con furia, mordía sus labios y sus pezones, le lamía todo el … Leer más

El avatar del suicidio

Soy la música que ya nadie quiere escuchar, soy el arte que ya a nadie ha de gustar, soy el tiempo que ya nadie quiere vivir; soy la vida que se ha de extinguir por … Leer más

Estrella refulgente

Escucharte y verte hace que me sienta feliz de estar vivo Pues cada momento a tu lado se convierte en un idilio Y, cuando ríes, no puedo evitar caer a tus pies rendido Me pierdo … Leer más

Ensimismamiento

Alcanzando lo aleatorio mediante la supresión de los sentidos mortales, inhalando el vaho del universo en el vínculo etéreo del alma… Fúndeme con la divinidad que mi humanidad ha obnubilado en mi interior, desgarra las … Leer más

La huida

En momentos malditos la angustia de esta enfermedad se torna imposible Indispensable me es el desaparecer en la vil nada antes que sobrevivir ¿Es soportable existir cuando al despertar maldigo el seguir respirando? ¿Es realmente … Leer más

Corazones Infieles y Sumisos III

Pero ya era demasiado tarde, aquella vieja carroña había destrozado a Mateo y se había enrollado sus intestinos por todo el cuerpo mientras soltaba pavorosos gritos que parecían desgarrar la realidad en que se hallaba. … Leer más

El cáliz del absurdo

Las personas de este mundo carecen de todo sentido y viven sin merecerlo Tan estériles de espíritu y sobrados de putrefacción creen ser eternos Poseídos por un deseo intempestivo y nauseabundo de poder, sexo y … Leer más

El Extraño Mental XLVI

Sin pensarlo dos veces, entré en los sanitarios y busqué aquel donde debía encontrarse Denis, o Akriza, mejor dicho. Ahí estaba, con el ano y la vagina más abiertos que nunca y todos batidos de … Leer más

El Extraño Mental XLIV

Tantas cosas fluían en mi cabeza, tantas tardes lluviosas regresando de un trabajo tan monótono como absurdo. Y solo me acostaba en la cama, sin deseos de hacer nada. Era extraño, pues realmente nada me … Leer más