Tú no vales nada
El bello réquiem de la muerte ya se escucha cada vez más cerca Estas paredes frías no ofrecen un consuelo para tanta agonía Las ventanas no permiten ya que se ilumine mi miseria un poco … Leer más
No hay razones para existir
El bello réquiem de la muerte ya se escucha cada vez más cerca Estas paredes frías no ofrecen un consuelo para tanta agonía Las ventanas no permiten ya que se ilumine mi miseria un poco … Leer más
Vivir sin aceptar unas cuántas (o muchas) mentiras era inaceptable, he ahí el gran problema para los locos suicidas de poesía irrazonable cuyas mentes ya no podían tolerar más estos funestos autoengaños que uno debía … Leer más
Tal vez por eso era soportable vivir, al menos por el efímero tiempo que debíamos hacerlo. Y lo era porque, al fin y al cabo, siempre quedaba la muerte como consuelo y el suicidio como … Leer más
Te vi detrás de las cortinas ensangrentadas sonriendo tan mágicamente Eran tus afilados miembros los que me incitaban a recordarte nuevamente Pero no en la carne, no en este triste matiz que es la humana … Leer más
No, no hay nada nuevo. No hay nada, en realidad. Nuevamente me asomo por la ventana y miro los mismos edificios, las mismas casas, las mismas personas que sonríen estúpidamente y cuya ignorancia y felicidad … Leer más
La siniestra faceta de mi lóbrego interior volvía de nuevo para emanciparme Los rugidos de aquella sombra parecían no concederme ni un momento La blasfemia de existir desfragmentaba cada átomo de mi cuerpo putrefacto No … Leer más
Tus engusanados miembros no detuvieron los frenéticos deseos que tenía de poseerte aquella psicótica noche, pues solo tu inefable silueta era la que me excitaba hasta el delirio. Por eso tu tumba estaba vacía cuando … Leer más
Pienso en ti más de lo que debería, más de lo que alguna vez alguien te ha pensado. Sí, te pienso todo el día, toda la noche; te pienso en cada momento de mi triste … Leer más
Dije que me mataría cuando te fueras, pero mírame aquí de nuevo, todavía pudriéndome en esta habitación infame, alcoholizado y drogado, sin ánimos de nada y sin poder olvidar el brillo de tus ojos ni … Leer más