Obsesión Homicida 31
Cuanto más pruebo tus labios siento que más te amo, pero cuando me percato de que somos solo dos miserables humanos esclavos de sus más absurdos impulsos, entiendo que nuestro amor es solo un capricho … Leer más
No hay razones para existir
Cuanto más pruebo tus labios siento que más te amo, pero cuando me percato de que somos solo dos miserables humanos esclavos de sus más absurdos impulsos, entiendo que nuestro amor es solo un capricho … Leer más
Si hay algo que detesto realmente es este mundo intrascendente y a sus estúpidos habitantes, principalmente en los días donde el hartazgo de existir más destruye mi endeble razón. Todo está perdido, todo está podrido … Leer más
¿Qué más me daba ser vil o virtuoso? Al fin y al cabo, moriría hoy, mañana o cuando fuese… Cualquier cosa me era ya indiferente, tan solo vivía añorando degustar la sublime esencia de la … Leer más
Comenzaba la inmolación del trágico poeta destinado al suicidio, pues el asco de existir volvía a envolver su fatal destino. Bien sabía que cualquier camino conducía al mismo absurdo donde todos aquellos seres a quienes … Leer más
El obsesivo homicida toca de nuevo las campanas del fuego eterno, mismas que han de reducir al vacío este mundo pestilente de sentimientos ya muertos. La osadía del blasfemo mono ha ofendido a los dioses … Leer más
Quizá los dioses amen a los suicidas, sobre todo a los jóvenes, porque pueden aceptar tan sublimemente la verdad antes de caer en el nefando absurdo de la existencia. Y quizá solo ellos puedan experimentar, … Leer más
El corazón crujió al abrirse el lecho de la vida, sentí el quiebre funesto Divagando y pudriéndome en esta decadencia, olí a la quimera fluorescente Fulminaste mis impulsos con un solo golpe, perdí la consciencia … Leer más