La Cúspide del Adoctrinamiento XXIV
Filruex sacó un morral repleto de libros, los había tomado el día en que el profesor Fraushit se había suicidado, pues bien sabía que los quemarían. Esa era la razón de que se hubiese quedado … Leer más
No hay razones para existir
Filruex sacó un morral repleto de libros, los había tomado el día en que el profesor Fraushit se había suicidado, pues bien sabía que los quemarían. Esa era la razón de que se hubiese quedado … Leer más
Recordaba, tan solo eso me quedaba mientras el viento soplaba y azotaba en mi cara un ventarrón insaciable. Las estrellas orlaban el acendrado matiz nocturno cuya nostálgica esencia laceraba mi espíritu párvulo e imaginativo. Hacía … Leer más
De rodillas frente a ti, suspiro y me alebresto al verte por última vez Mi querida y adorable diosa con bellos ojos de tristeza y devoción ¡Cuánto hubiese querido protegerte en esta infame prisión humana! … Leer más
Prefiero destruir que crear, esa es la verdad. Lo primero me resultaría glorioso y un acto divino, lo segundo ya ha demostrado ser solo un error asqueroso y miserable. Extinguir a la humanidad sería compasivo … Leer más
Estaba seguro de que, al suicidarme, no tendría nada que perder… Todo lo que quedaba era tan solo el despampanante malestar de continuar viviendo en un mundo cuyas razones nunca comprendí; y en cuya infamia, … Leer más
Aquellos que con más derecho de existir se creen suelen ser también los que más se ciegan y explotan a fondo la infinita estupidez que tan naturalmente emana de sus pobres, patéticas y adoctrinadas mentes. … Leer más
A Lezhtik se le congeló la piel. Recordaba que ya antes Paladyx había mostrado un comportamiento similar, en una de sus visitas al bosque, cuando solían ser mejores amigos. En esa ocasión igualmente se había … Leer más
Congelado y destinado a la miseria de mi propia raza decadente He escombrado hasta lo profundo del infierno para hallar una oración Una sola me bastaría para sucumbir a la esperanza de proseguir Aunque bien … Leer más
Pensaba que, tarde o temprano, todos aquellos a quienes pudiera apreciar estarían enterrados, y que yo, sin ellos, seguiría mi absurda vida. Entonces me sentí aliviado, porque, después de todo, mi soledad seguía siendo más … Leer más