Memorias de desgracia

Profundo martilleo de sentimientos en el cielo de mi dolor Lóbrego reclamo producido por la mezcolanza más infame Se agitan las brumosas ilusiones de la desavenencia inmortal Se matan los densos corazones difamados por la … Leer más

El Inefable Grito del Suicidio X

Las nuevas vacaciones estaban por llegar, y ambos estábamos ansiosos por compartir más días juntos, por vivir nuevas emociones y asistir a más obras de teatro, tomarnos más fotos en los museos, ir a la … Leer más

Amor Delirante 21

Tu calidez es incomparable, tan ataviada de una rareza extremadamente inhumana que ocasiona que tu existencia se torne sagrada para mi agobiado corazón. Probablemente sea esta la señal de que me he enamorado de ti … Leer más

La magia de tu sonrisa

Acorralado por la magnificencia de tu reverberante palpitación Posaba mi acongojada alma en la ilusión más destructiva Me aferraba a quiméricas ideas donde me encantaba mirarte Pues tu sonrisa es lo único que ahora me … Leer más

El Inefable Grito del Suicidio VI

Ambos contaron sus aventuras e infidelidades; bastante numerosas, por cierto. Natzi no reparaba en dar detalles, atacando ferozmente la moral que la sociedad hipócritamente sostenía. Argumentaba toda clase de cosas que Alperk apoyaba y también … Leer más

Obsesión Homicida 20

Se mataría y también así acabaría con la bestia que rasguñaba la prisión interna, pero lo haría más por aburrimiento que por cualquier otra cosa. Sí, se quitaría la vida porque estaba cansado y ya … Leer más

El Inefable Grito del Suicidio II

Al despertar por la mañana vi que tenía una solicitud de amistad, pero no le presté atención. Me sentía un tanto raro, no sabía por qué. Fui a la escuela y todo estaba igual de … Leer más

El desconocido

Desternillados rostros vagabundean en las calles inherentes y atroces Resoplan los fulgores de extraño y encomiable brillo tétrico, se matan Insufribles laberintos resaltan en la naturaleza anómala y enfermiza Sabía que lo repugnaba, pero lo … Leer más

Inexistencia

Los contemplaba siempre que podía, pues, cuanto más refugio parecía necesitar, mejor mis palabras los habrían de reconfortar. Ellos pasaban siempre tan de prisa; siempre sin tiempo para conversar, respirar o siquiera vivir. Nunca fue … Leer más

Corazones Infieles y Sumisos XIX

De inmediato, intervinieron Alister y Erendy, argumentando algunas cosas. La única que permaneció en silencio fue Vivianka, quien no lucía interesada en tales disquisiciones. –No creo que la religión pueda hacer de este mundo algo … Leer más