Amor Delirante 52
Y luego, cuando supe que jamás te podría tener, no me quedó otra opción más que entender… Sí, entender que, si no podía estar contigo, tampoco quería ya que la vida estuviera conmigo. * Siempre … Leer más
No hay razones para existir
Y luego, cuando supe que jamás te podría tener, no me quedó otra opción más que entender… Sí, entender que, si no podía estar contigo, tampoco quería ya que la vida estuviera conmigo. * Siempre … Leer más
Y, aunque aquel era el sendero para horadar en la perdición más absoluta, también sabía que no quedaba otra alternativa para un ser hastiado de existir como yo. Muchas fueron las contradicciones que dilapidaron mi … Leer más
Quisiera poder acariciar tus preciosos cabellos por la mañana y que me despertara el jugueteo de tu lengua con la mía. Quisiera poder saborear tu exquisita saliva y embriagarme con el calor de tu cuerpo, … Leer más
Un ínfimo periodo de divina soledad bastó para convencerme de que mi verdadero enemigo estaba en mi interior. Es decir, en el exterior había enemigos por doquier, pero todavía eran vencibles; mas aquella monstruosidad que … Leer más
Cualquiera que ahora se sienta tan ingenuamente feliz, que reflexione sobre todas las cosas absurdas, aciagas y deplorables que ocurren diariamente sin que siquiera lo sospechemos; eso, estoy seguro, le bastará para deprimirse el resto … Leer más
El mundo, la humanidad y todo lo derivado de ella, incluyéndome, no hacían otra cosa sino asquearme hasta el punto de pensar solo en la muerte como el único remedio a tan atroz desvarío. Y, … Leer más
Al fin y al cabo, no importa el lugar, las creencias, las convicciones, las promesas, los valores, las costumbres, las tradiciones, la cultura ni las doctrinas, pues todas son y serán siempre esclavas del dinero, … Leer más
A veces creo que me amo demasiado como para no odiarme también en igual grado. He ahí la contradicción que me limita y me trastorna, la que me acerca al suicidio para atisbar la divinidad … Leer más
El problema de aquel poeta deprimido, quien más tarde se convirtió en su propio homicida, era la lóbrega enfermedad de un ser que jamás se sintió atraído por los espejismos de la vida, puesto que … Leer más
La única razón para que continúe en esta vida aciaga es el implacable deseo de saber si el ser puede corromperse y embrutecerse todavía más; saber si algún día realmente la especie humana terminará por … Leer más