Corazones Infieles y Sumisos XIV
Era rubia, pero sus cabellos eran quebrados y hermosos, muy parecidos a los de Alister, pero menos rizados, y brillaban como el sol. Sus ojos de color esmeralda eran los más refulgentes y penetrantes que … Leer más
No hay razones para existir
Era rubia, pero sus cabellos eran quebrados y hermosos, muy parecidos a los de Alister, pero menos rizados, y brillaban como el sol. Sus ojos de color esmeralda eran los más refulgentes y penetrantes que … Leer más
Pasaron los días y llegó el viernes, ese en que las personas se emborrachan inútilmente y los niños intentan ser adultos. La tristeza de los corazones una vez enamorados pendía en el colgante del visitante … Leer más
Alister continuaba endiablado, como absorto, como si su anterior yo hubiese sido reemplazado y diseminado por una entidad sexual incontrolable. Besaba a Cecila con furia, mordía sus labios y sus pezones, le lamía todo el … Leer más
–¿Y por qué no lo invitaste el día de hoy? –preguntó Alister mientras vaciaba el décimo vaso de ron. –Él es un tipo aburrido. Tú sabes, se la pasa pensando en sus estudios. Está … Leer más
Todo era extraño para Alister, pues creía que, al final, la existencia era mero azar. Y, de ser así, entonces verdaderamente no había ningún sentido. No obstante, las personas se sentían con el derecho de … Leer más
No quería estar en este mundo y ya tampoco toleraba ser yo mismo. Entonces debía matarme lo más pronto posible, extirpar cada rastro de humanidad que contaminaba mi trágico destino. ¿Qué era yo en realidad: … Leer más
El profesor G no supo qué decir, simplemente se limitó a meditar y observar. Para él, realmente el amor era un mero cuento de hadas. En los últimos tiempos se dedicaba a fornicar con prostitutas … Leer más
Pero ya era demasiado tarde, aquella vieja carroña había destrozado a Mateo y se había enrollado sus intestinos por todo el cuerpo mientras soltaba pavorosos gritos que parecían desgarrar la realidad en que se hallaba. … Leer más
Las personas de este mundo carecen de todo sentido y viven sin merecerlo Tan estériles de espíritu y sobrados de putrefacción creen ser eternos Poseídos por un deseo intempestivo y nauseabundo de poder, sexo y … Leer más
Sin pensarlo dos veces, entré en los sanitarios y busqué aquel donde debía encontrarse Denis, o Akriza, mejor dicho. Ahí estaba, con el ano y la vagina más abiertos que nunca y todos batidos de … Leer más