El Extraño Mental XXXII

“Yo, que tantas veces había deseado fornicar y que me había mantenido, por alguna razón igualmente absurda, virgen hasta ese momento, ahora no era capaz de conseguir una simple erección. Pero ¿por qué? ¡Que el … Leer más

Pureza

Ahora pensaba en ti y en lo que verdaderamente sería tu inmarcesible alma. Me parecía que tú poseías una, pues esa eterna pureza y ese inefable talento no podrían ser albergados solamente por tu cuerpo … Leer más

El Extraño Mental XXIX

Tras lo ocurrido con Lary, pasé una semana sin tener sexo. Pero rápidamente me dio igual, como todo, y luego de que la policía hiciese menos frecuente el seguimiento de rutina, continué con mi vida … Leer más

El Extraño Mental XXVIII

Así fue como salí con Lary. Noté que le había confesado a la señora Dejon, aquella exprostituta que más tarde, ya entrando en su vejez, se había hecho al cristianismo y se creía una santa, … Leer más

El rebaño

La vida del rebaño era tan miserable y común que, desde el primer momento en que fui consciente de mí mismo y mi aciaga naturaleza, rechacé con repugnancia y odio sus fortificadas telarañas, las cuales … Leer más

El Extraño Mental XXV

Me hallaba en un ataúd a punto de ser enterrado, aunque aún estaba vivo. Sabía que estaba vivo en los términos que me habían sido inculcados para comprender tal condición. No obstante, algo se sentía … Leer más

El Extraño Mental XXIII

Me dolía la cabeza como siempre, era aquel maldito dolor que había llegado misteriosamente y que parecía no desaparecer nunca. Eran sensaciones muy extrañas, como si tuviera unas agujas no físicas atravesando mi cerebro, como … Leer más

Abyección eterna

Venía y se escondía, cual trémula percepción doblegada ante el fangoso mundo Inmundo, avaricioso y egoísta eran los términos precisos para definir la naturaleza vil Y era ella a la que desconcertado rendía tributo cuando … Leer más

El Extraño Mental XX

Y bueno, toda esa mierda era pasajera. Yo era indiferente ante lo bueno y lo malo, llevaba la marca de la dualidad. Decidí salir, aunque grande fue mi sorpresa cuando, al bajar las escaleras, me … Leer más

El Extraño Mental XIX

Yo, en mi experiencia, adoraba dormir, y detestaba tener que ponerme en marcha, siempre para realizar las mismas acciones. Esto era tan inexplicable, tan absurdo y funesto, que el hecho de observar a los monos … Leer más