Corazones Infieles y Sumisos XX
Pero Vivianka, quien había bebido no tan moderadamente como se creía, lo detuvo. Y, aun así, no se podía atribuir su impulso a la embriaguez. Lo tomó del brazo y lo apretujó contra ella, sintiendo … Leer más
No hay razones para existir
Pero Vivianka, quien había bebido no tan moderadamente como se creía, lo detuvo. Y, aun así, no se podía atribuir su impulso a la embriaguez. Lo tomó del brazo y lo apretujó contra ella, sintiendo … Leer más
La fatalidad de existir era lo que no podía evitar por ningún medio; la terrible y absurda guerra que, desde el comienzo, sabía perdida de antemano. Esa era la mayor contradicción: tener que existir sin … Leer más
Mientras el filósofo prosternado andaba hacia su hogar, rompió en llanto. Sus vívidas memorias sobre ese revolcón con Mindy lo atormentaban, y pensar en Erendy no servía ya de nada, pues todo se había ido … Leer más
–Lo lamento –exclamó Alister, inclinando la cabeza y acercándose a Mindy. Se recargó en su espalda y pidió disculpas nuevamente, mientras acariciaba los brazos de aquella tonta indiferente. Lentamente, pegó su pene al trasero de … Leer más
Lo que por ti sentía nos protegía del inmundo lugar en que habitan el resto de las personas cuyas almas han sido consumidas brutalmente por la pseudorealidad. Y, aun con las heridas, sé que tu … Leer más
Alister estaba un tanto pensativo acerca de aquella situación. Y es que en verdad había algo extraño. ¿Acaso era normal que un simple humano pudiese cuestionarse y asquearse de la existencia hasta el punto de … Leer más
La infidelidad, vaya concepto más intrincado y malentendido. No obstante, Alister tenía claro que ser infiel era algo inmanente y natural en el humano. De hecho, quizás era tan normal como respirar, comer o dormir. … Leer más
Todo era extraño para Alister, pues creía que, al final, la existencia era mero azar. Y, de ser así, entonces verdaderamente no había ningún sentido. No obstante, las personas se sentían con el derecho de … Leer más
No quería estar en este mundo y ya tampoco toleraba ser yo mismo. Entonces debía matarme lo más pronto posible, extirpar cada rastro de humanidad que contaminaba mi trágico destino. ¿Qué era yo en realidad: … Leer más
El profesor G no supo qué decir, simplemente se limitó a meditar y observar. Para él, realmente el amor era un mero cuento de hadas. En los últimos tiempos se dedicaba a fornicar con prostitutas … Leer más