La Agonía de Ser 24
¡Qué iluso creer esa ridícula y ominosa frase que dice que “todo estará bien”! ¡Claro que no! ¡Nada está ni estará bien! ¡No lo estará principalmente mientras sigamos vivos! ¡Solo muertos hallaremos consuelo, no antes! … Leer más
No hay razones para existir
¡Qué iluso creer esa ridícula y ominosa frase que dice que “todo estará bien”! ¡Claro que no! ¡Nada está ni estará bien! ¡No lo estará principalmente mientras sigamos vivos! ¡Solo muertos hallaremos consuelo, no antes! … Leer más
No puedo estar conmigo mismo ni un solo instante más, pues mi mente es mi mayor enemigo. Te pido que te quedes solo esta noche y abraces mis intestinos hasta esparcirlos en el vacío, que … Leer más
Quizá lo que verdaderamente nos daña es el constante y agónico pensamiento que mañana volveremos a vivir de nuevo en contra de nuestra patética voluntad. Lo que deberíamos hacer, supongo, es considerar el día de … Leer más
Nunca pude apreciar las cosas buenas o valiosas en las personas, en la vida ni mucho menos en mí mismo. No sé por qué, pero siempre lo malo y lo abyecto era lo único que … Leer más
Tenía demasiados problemas, según veía. Sí, demasiados traumas, trastornos y desórdenes, pero el mayor de todos y del que no podía librarme por más que lo intentara era solo uno: mi existencia. * Supongo que … Leer más
La verdadera locura, ciertamente, comienza cuando nos percatamos de lo que es la existencia en todo su caótico e incierto esplendor. Y, por otro lado, culmina cuando nos percatamos de lo que es nuestra aberrante … Leer más
Me perdí en el dulce fulgor de tu mirada y en la mágica belleza de tu silueta, pero lo que más me encantó de ti fue tu mente: tan retorcida como un laberinto y tan … Leer más
El suicidio, cuando es reflexivo y existencial, es el acto más sincero y purificador que podemos llevar a cabo. Opuestamente, seguir viviendo, cuando es por mera obligación y sin esperanza alguna, debe ser lo más … Leer más
Una fría noche más en vela y en vano. Otra triste poesía más que será desperdiciada, que caerá de mi seca mano cuando abandone esta existencia deprimente, misma que he sobrellevado durante estos últimos años. … Leer más
Solo hay que intentar escuchar a una persona por unos minutos y eso será suficiente para odiarla y asquearnos de ella hasta el tuétano. Y es que, de hecho, casi todas (sino es que todas) … Leer más