El Halo de la Desesperación 39
Y sí, creo que los razonamientos sobre el delirante absurdo de la existencia son muy loables; tanto que debemos tenerlos muy en cuenta a la hora de intentar un adoptar un ilusorio optimismo en esta … Leer más
No hay razones para existir
Y sí, creo que los razonamientos sobre el delirante absurdo de la existencia son muy loables; tanto que debemos tenerlos muy en cuenta a la hora de intentar un adoptar un ilusorio optimismo en esta … Leer más
No entendía nada sobre la existencia humana, tan solo que el ser no había sido hecho para realizar grandes obras ni para trascender más allá de este triste plano divagante en la eternidad del infinito … Leer más
Al fin y al cabo, no importa el lugar, las creencias, las convicciones, las promesas, los valores, las costumbres, las tradiciones, la cultura ni las doctrinas, pues todas son y serán siempre esclavas del dinero, … Leer más
Parece ser que esta vez el vacío no aceptará más los melancólicos soliloquios de un loco suicida como yo que añora tanto a la muerte permaneciendo tontamente con vida. ¿Qué será de mí? ¿Acaso la … Leer más
El problema de aquel poeta deprimido, quien más tarde se convirtió en su propio homicida, era la lóbrega enfermedad de un ser que jamás se sintió atraído por los espejismos de la vida, puesto que … Leer más
En cuanto entendamos que la existencia es una maldición, entenderemos también que antes de matarnos debemos primero destruir a todos los gobiernos, las religiones, las corporaciones, los bancos y, principalmente, a las élites que controlan … Leer más
El caótico día que te fuiste me sentí, paradójicamente, aún más feliz de lo que me sentí el día en que a mi vida llegaste. Ahora veo que arruinaste todo lo que creía hermoso de … Leer más
Tal vez somos menos comparados con ellos (los siempre felices esclavos de la pseudorealidad); sin embargo, nosotros tenemos las tres cosas que nos harán triunfar en el apocalipsis de la última revelación: amor inmanente, espíritu … Leer más
Y pensaba irremisiblemente que la muerte debía saber muy bien; mucho mejor que cualquier comida, que cualquier mujer, que cualquier bebida o que cualquier droga. Pero, sobre todo, siempre tuve la firme convicción de que … Leer más
La brutalidad de aquellas imágenes trastornó mi insana mente todavía más; eran tan opuestas a lo que creía que tú eras, al mortecino fuego que se negaba a arrasar con los escombros de un amor … Leer más