Catarsis de Destrucción 51
Si pudiera hacer que te quedaras conmigo solo una maldita noche más, podría entonces sonreír tontamente hasta el fatídico amanecer y, así, sentir que mi existencia no es tan sombría y absurda sin ti. * … Leer más
No hay razones para existir
Si pudiera hacer que te quedaras conmigo solo una maldita noche más, podría entonces sonreír tontamente hasta el fatídico amanecer y, así, sentir que mi existencia no es tan sombría y absurda sin ti. * … Leer más
Otra vez aquí, ¡maldita sea! De algún modo lo sabía, tenía plena certeza de ello. Pero todo lo que yo había sido ahora se descomponía bajo el frenético resplandor de algo que más tarde se … Leer más
El ego humano es, acaso, el mayor de todos los sinsentidos. Es así porque, en realidad, tal criatura no tendría ningún derecho de sentirse importante, valiosa o fundamental en ningún aspecto. ¿Qué de bueno tiene? … Leer más
¡Qué falso y contradictorio es el ser! No quiere morir, le aterra que el fin pueda llegar en cualquier momento (cosa muy probable). Y, sin embargo, tampoco sabe qué hacer con su miserable vida; es … Leer más
No importa cuánto intentemos aparentar lo contrario o de cuántas multitudes busquemos rodearnos. No importa el lugar, momento o contexto. No importa cuántas personas amemos o digan amarnos. No importa cuántas mascotas intenten alegrar nuestros … Leer más
Si pensamos en la cantidad de personas que no han sido, no son ni serán amadas jamás, podemos entender que ese cuento del amor es tan solo otro funesto ardid más que, en gran medida, … Leer más
¿En qué clase de trastornada quimera el ser humano es una criatura hermosa, perfecta y racional? Creo que, indudablemente, nos hemos autoengañado hasta ahora con tales cuentos, pues resulta evidente que la humanidad es horrible, … Leer más
Tener un hijo es la manera en la que, en contra de toda lógica, el ser perpetúa asquerosa y trivialmente su repugnante esencia. Es el modo en el que el ser prueba a sí mismo … Leer más
Tuve que asesinarla aquella noche, no tenía otra opción. La verdad es que no podía permitir que su inefable belleza perteneciera a alguien más ni que su ínclito cuerpo fuese auscultado por un simple mortal. … Leer más