La Execrable Esencia Humana 17

Para intentar cambiar esta miseria se podría empezar por destruir algunas cosas: la religión, los gobiernos, las industrias, las compañías, los bancos, los espectáculos, los deportes, la música, el cine, la televisión, los automóviles, las … Leer más

Encanto Suicida 17

El tiempo entre nosotros se esfumó, al igual que la extraña magia que centelleaba en el cielo sempiterno de nuestros tristes corazones. Algo en el interior se desgarró, se quebró en mil pedazos y tal … Leer más

El Halo de la Desesperación 06

Y, cuando miro el inmarcesible resplandor que se oculta en tu iridiscente mirada, siento que aún tengo la fuerza suficiente para desmenuzar mi sombría miseria y torturarme un poco más en este desvarío de existencia … Leer más

Amor Delirante 17

Quizá sea mejor morir solo, porque morir acompañado sería demasiado común en este mundo tan ahíto de dudosas costumbres. Además, si no es en compañía de nuestra amada soledad, mejor entonces no morirnos. No quiero … Leer más

Obsesión Homicida 16

No sé si realmente los seres humanos han desarrollado tan avanzado grado de estupidez, arrogancia y presunción como para suponer que sus miserables acciones tienden hacia un fin determinado, pero es cada vez más aborrecible … Leer más

La Execrable Esencia Humana 16

Ahora entiendo por qué los humanos detestan la muerte, porque es la única deidad a la que no pueden humanizar con sus creencias decadentes. El nivel más elevado e incomprensible de caos ante el que … Leer más

Encanto Suicida 16

Lo que único que no soportaba realmente de mí era el hecho de estar vivo, de sentirme absurdamente forzado a existir en un mundo que detestaba más aún que el acto de respirar. Luego, tenía … Leer más

El Halo de la Desesperación 05

La pseudorealidad en realidad es incluso más inherente a nosotros que nuestra propia humanidad, es el vaho que impregna nuestros corazones y la razón por la cual continuamos, justo ahora, respirando, pese a saber de … Leer más

Obsesión Homicida 15

La corrupción del amor sería comprensible si el ser se conociese tal y como es en lo más oculto de su verdadero yo: un obsesivo homicida. Por desgracia, al ser le encanta autoengañarse y aparentar … Leer más