Titánico letargo
Creí que había enloquecido cuando besé tus labios tras una cósmica espera, pero no fue así. Únicamente me hallaba trascendiendo lo eterno y lo prohibido, evaporando la vida y la muerte en un rugido de … Leer más
No hay razones para existir
Creí que había enloquecido cuando besé tus labios tras una cósmica espera, pero no fue así. Únicamente me hallaba trascendiendo lo eterno y lo prohibido, evaporando la vida y la muerte en un rugido de … Leer más
Desternillados rostros vagabundean en las calles inherentes y atroces Resoplan los fulgores de extraño y encomiable brillo tétrico, se matan Insufribles laberintos resaltan en la naturaleza anómala y enfermiza Sabía que lo repugnaba, pero lo … Leer más
Ya había pasado más de una semana desde aquel día en que Vivianka y Alister fundieran sus cuerpos. Erendy dormía apaciblemente hasta que una pesadilla atroz se presentó cual relámpago destructor. A la misma hora, … Leer más
Pero Vivianka, quien había bebido no tan moderadamente como se creía, lo detuvo. Y, aun así, no se podía atribuir su impulso a la embriaguez. Lo tomó del brazo y lo apretujó contra ella, sintiendo … Leer más
En casa de Erendy, al llegar Alister, se encontró con que ese día se festejaba el cumpleaños de Vivianka. Había adornos por todas partes, la hija predilecta cumplía ya sus 33 años. Qué lejanos eran … Leer más
Mientras el filósofo prosternado andaba hacia su hogar, rompió en llanto. Sus vívidas memorias sobre ese revolcón con Mindy lo atormentaban, y pensar en Erendy no servía ya de nada, pues todo se había ido … Leer más
Era rubia, pero sus cabellos eran quebrados y hermosos, muy parecidos a los de Alister, pero menos rizados, y brillaban como el sol. Sus ojos de color esmeralda eran los más refulgentes y penetrantes que … Leer más
Pasaron los días y llegó el viernes, ese en que las personas se emborrachan inútilmente y los niños intentan ser adultos. La tristeza de los corazones una vez enamorados pendía en el colgante del visitante … Leer más
Alister continuaba endiablado, como absorto, como si su anterior yo hubiese sido reemplazado y diseminado por una entidad sexual incontrolable. Besaba a Cecila con furia, mordía sus labios y sus pezones, le lamía todo el … Leer más
–¿Y por qué no lo invitaste el día de hoy? –preguntó Alister mientras vaciaba el décimo vaso de ron. –Él es un tipo aburrido. Tú sabes, se la pasa pensando en sus estudios. Está … Leer más