Amor Delirante 42
Nunca supe cómo que pasó, cómo fue que todo murió sin que pudiéramos hacer algo al respecto. Me aterraba que llegara el día en que el vacío se apoderara de nuestros corazones, el fatal día … Leer más
No hay razones para existir
Nunca supe cómo que pasó, cómo fue que todo murió sin que pudiéramos hacer algo al respecto. Me aterraba que llegara el día en que el vacío se apoderara de nuestros corazones, el fatal día … Leer más
Las banalidades y contradicciones del nefando mundo humano distraían mi trastornada mente por unos instantes, pero no los suficientes como para evitar mi sublime suicidio, pues realmente ya nada quedaba para alguien como yo que … Leer más
Nunca he creído en la concordancia ni en la justicia, al menos no en este plano tan inferior; y sigo sin hacerlo. No obstante, imaginar que algún día la realidad será distinta y que en … Leer más
Las religiones juegan un papel fundamental en coordinación con los gobiernos y demás organizaciones, pues, aunque se supone que hace tiempo fungen como organismos independientes, en realidad ambos no tienen otro propósito sino asegurar, cada … Leer más
Aflicción de un alma rota, de un posesivo aroma que distingo como el de la muerte sublime. Rosas negras que caen del cielo para entristecer aún más este día nublado, para recordarme cuán deprimente es … Leer más
Es tarde ya, casi las 3 am y estoy solo aquí. Las botellas se han vaciado rápidamente y las pastillas se han esfumado también; todo es tan tremendamente absurdo como de costumbre. Mas antes del … Leer más
Solamente añoraba deleitar mi trémula esencia con el fantástico roce de tu frenética boca, pues debes saber que a mí no me interesará, ni hoy ni nunca, el que hayas tú degustado, una o mil … Leer más
Me gusta tu magnificente sonrisa, resplandeciente como ninguna otra Portadora de simbolismos que intento descifrar en mi estado humano Y el inhumano torbellino en el que me arrojas me embelesa aún más Eres tú la … Leer más
Ya solo el sueño significaba algo, pues solo él me proporcionaba un mínimo descanso de esta nefanda y putrefacta realidad; aunque, ciertamente, lo que yo añoraba era el descanso eterno. No sabía cómo ni por … Leer más