Encanto Suicida 42
No conozco mayores absurdos que casarse, procrear o creer en dios. Y no entiendo la enfermiza y absurda obsesión del ser por el dinero, el materialismo, el sexo y, sobre todo, por seguir viviendo tan … Leer más
No hay razones para existir
No conozco mayores absurdos que casarse, procrear o creer en dios. Y no entiendo la enfermiza y absurda obsesión del ser por el dinero, el materialismo, el sexo y, sobre todo, por seguir viviendo tan … Leer más
El ser es tan miserable y patético que atribuye un supuesto sentido a su existencia sin absolutamente ninguna prueba real de ello y, encima, se percibe como la culminación de la evolución; como el merecedor … Leer más
Es inverosímil el grado de hipocresía y maldad al que se ha llegado, pues los seres humanos rechazan en la luz lo que más añoran hacer en las sombras. Y, encima de eso, todavía se … Leer más
Necesité de muy poco tiempo para entender que aquellos blasfemos seres a mi alrededor, esos cuyos máximos placeres no podían ser otros sino el poder, el sexo y el dinero, jamás comprenderían ni un ápice … Leer más
Aflicción de un alma rota, de un posesivo aroma que distingo como el de la muerte sublime. Rosas negras que caen del cielo para entristecer aún más este día nublado, para recordarme cuán deprimente es … Leer más
No podía creerlo, pero tenía que hacerlo; tenía que dejarte ir para siempre. Sí, pues entendía que tú jamás me habías pertenecido y que no buscaría que te quedaras conmigo en contra de tu voluntad. … Leer más
Te quiero más que todo, más que nunca, más que a cualquiera. Sí, yo te quiero a ti tal cual eres, en tu faceta más magnificente y en la más deprimente. Te quiero por ser … Leer más
Ya solo el sueño significaba algo, pues solo él me proporcionaba un mínimo descanso de esta nefanda y putrefacta realidad; aunque, ciertamente, lo que yo añoraba era el descanso eterno. No sabía cómo ni por … Leer más