La Execrable Esencia Humana 22

Inconsciente de su atroz inutilidad, adorador de la más sórdida banalidad, buscador de vicios y eterna mundanidad, conspirador de sueños rotos y profeta de la destrucción masiva; he ahí lo que se persigue viviendo en … Leer más

Encanto Suicida 22

Cuando realmente se ama a alguien, lo mejor que puede hacerse por él es colaborar con su muerte. Dicho acto no tiene comparación alguna en la absurda y lamentable percepción que el mono ha concebido … Leer más

El Halo de la Desesperación 11

En las tardes más melancólicas de mi pésima existencia, donde reinaban únicamente la soledad y la amargura, me daba cuenta de lo aburrido que era existir fuera de la pseudorealidad. En verdad que era insano … Leer más

Aflicción

Solitario y adusto me acuesto en el suelo de esta habitación fúnebre, lánguido y absorto con el recuerdo de tu rostro y sus facciones espirituales. El polvo me cubre y oculta las dolorosas llagas que … Leer más

Episódico centelleo

Carecía de un rumbo al aterrizar en el desastre más bonito, el de tu espíritu desnudado por las manos del adivino y el demonio maldito. Para estar yo entre ellas, entumecido me propuse desvariar sin … Leer más

El Inefable Grito del Suicidio XII

Isis, por su parte, no pronunció ni una sola palabra en todo el camino de vuelta, parecía igualmente sumida en sus propias elucubraciones. Al llegar a la estación del tres donde ella vivía, decidió que … Leer más

Metempsicosis

Quiero conocerte, saber de ti lo que solo tu sombra puede contener, lo que ni siquiera tú misma eres capaz de dilucidar en los elíxires supremos donde buscas ansiosamente encontrar una siniestra migaja de amor. … Leer más

El Inefable Grito del Suicidio X

Las nuevas vacaciones estaban por llegar, y ambos estábamos ansiosos por compartir más días juntos, por vivir nuevas emociones y asistir a más obras de teatro, tomarnos más fotos en los museos, ir a la … Leer más

El Inefable Grito del Suicidio IX

Así fue como salimos, no sin que antes Isis se sonrojara a tal punto que evitó mirarme durante unos minutos. Una vez fuera tuvimos hambre y decidimos ir a comer algo. Como no conocíamos el … Leer más

El Inefable Grito del Suicidio VIII

¡Qué ojos tan majestuosos! Sin duda, comenzaba a creer que estaba alucinando, pero esta vez esperaba que no fuera así. Seguía absorto con su mirada, con ese brillo que refulgía más que cualquier estrella, y … Leer más