Manifiesto Pesimista 25
Y, si no es el suicidio, entonces ya no quiero nada, pues ya nada tendría ningún sentido mientras no se trate de mi propia e indispensable destrucción. Sé bien que podría parecer que me he … Leer más
No hay razones para existir
Y, si no es el suicidio, entonces ya no quiero nada, pues ya nada tendría ningún sentido mientras no se trate de mi propia e indispensable destrucción. Sé bien que podría parecer que me he … Leer más
Nos encontramos en una sociedad cada vez más idiotizada y adoctrinada, y cada vez de maneras más inauditas. Todo lo que consumimos es mera basura, falsas creencias o viles (auto)engaños de personas que, gracias a … Leer más
Tú eras ese lugar donde podía sentirme a salvo de la horrible realidad, al menos hasta que me di cuenta de lo horrible que era estar a tu lado, pues solo te amabas a ti … Leer más
Te amo, pero no me parece adecuado expresarlo con tan humanas palabras. Prefiero mejor demostrarlo y hacer por ti lo que nunca nadie haría: liberar tu hermoso espíritu de esta odiosa realidad por la eternidad. … Leer más
Siempre volveré a ti sin importar lo que pase, pues, sin ti, ya ningún lugar me parece apropiado y ya en ningún otro lugar quiero permanecer si no es entre tus brazos. * No importa … Leer más
No puedo estar conmigo mismo ni un solo instante más, pues mi mente es mi mayor enemigo. Te pido que te quedes solo esta noche y abraces mis intestinos hasta esparcirlos en el vacío, que … Leer más
Nunca pude apreciar las cosas buenas o valiosas en las personas, en la vida ni mucho menos en mí mismo. No sé por qué, pero siempre lo malo y lo abyecto era lo único que … Leer más
Te miraba a lo lejos y sonreías como nunca. Te veías feliz; más de lo normal, diría yo. Y, aunque no creo en la felicidad, sí que por poco me daban ganas de creer cuando … Leer más
Y puede que el suicidio sublime y reflexivo sea tan solo el comienzo para la verdadera vida, para aquella que se experimentará muy lejos de este abominable mundo y sin que nadie vuelva a perturbar … Leer más
Me perdí en el dulce fulgor de tu mirada y en la mágica belleza de tu silueta, pero lo que más me encantó de ti fue tu mente: tan retorcida como un laberinto y tan … Leer más