El Extraño Mental XIV
Me sentía extraño, pero pude vencer aquellas reflexiones impertinentes y actúe tal y como Lary me lo solicitaba. A mí me encantaba su boca, porque estaba fresca y sus gemidos me prendían mucho, aunque no … Leer más
No hay razones para existir
Me sentía extraño, pero pude vencer aquellas reflexiones impertinentes y actúe tal y como Lary me lo solicitaba. A mí me encantaba su boca, porque estaba fresca y sus gemidos me prendían mucho, aunque no … Leer más
Ciertamente, había enloquecido. Me parecía como si todo aquello no fuese sino un sueño. La verdad es que no existía ninguna cosa que probara lo contrario. La vida humana era insulsa y anodina, pero ni … Leer más
Al fin volvía a mi hogar, a mi sucio y horripilante departamento en el segundo piso de la calle Miraluz. Ciertamente, había algo de repugnante en el hecho de salir a la calle y mirar … Leer más
Sin importar cuánto intentase, resultaba una pérdida de tiempo ilustrar a los demás la manera en que esto me inquietaba y me trastornaba en los sueños del espíritu decadente. Ellos nunca comprenderían el sopor en … Leer más
El comienzo de la difamación frenética en la muerte proyectada se solucionará Los ríos malsanos de calamidades inverosímiles cambiarán de manos muy pronto Los amos cervales serán otros, pero el resultado será igual entre todos … Leer más
Era sábado, exactamente las diez en punto y yo seguía acostado, con dolor de cabeza y náuseas. Colegí que había bebido mucho más de lo normal y me sentía muy adolorido, además de que un … Leer más
Al despertar, triste y mirando que el día era gris y lluvioso, comenzó mi tormento nuevamente: otro banal día en el asqueroso mundo humano. Lo que no había notado es que era viernes, al fin … Leer más
De vuelta al tormento, a la desdichada, repelente e inicua existencia en este plano de seres descompuestos. No puedo creer que yo me encuentre aquí, que me haya vuelto uno más de esos seres decadentes … Leer más
Tortuosos son los días en este mundo ahíto de irrelevantes y adoctrinados monos, de invenciones decrépitas que mortifican con lamentable angustia mi fúnebre pensamiento. ¡Cuán inverosímil me parece la existencia de tan patéticas criaturas cuya … Leer más